50 años después, sale a la luz una entrevista en la que Kubrick explica el final de ‘2001: Odisea en el espacio’

2001: Una odisea del espacio‘ se estrenó el 17 de octubre de 1968… por lo que estamos a puntito de vivir lo que es su 50 aniversario. Una de las cintas más míticas, estudiadas y proyectadas de la historia del cine. Una cinta que no solo impactó en la generación que la vio nacer, sino que siguió dejando huella en las que vinieron a  continuación.

Uno de los motivos por los que esta cinta dio (y da) tanto de qué hablar, aparte de por sus valores cinematográficos a nivel técnico, actoral, etc, es por ese final. El FINAL de ‘2001’ es uno de los acontecimientos más ¿locos? ¿descabellados? ¿surrealistas? ¿profundos? que ha vivido el cine en toda su historia y los cinéfilos de corazón bien lo saben.

El director, muy reacio a dar entrevistas, nunca quiso pronunciarse al respecto y, a día de hoy, no sabíamos qué había intentado contarnos con ese final tan encriptado, tan misterioso y tan ‘descolocador’.

¿Un bebé gigante? ¿Qué significado tenía esa habitación? Muchos no entendían nada y otros tantos entendían demasiado, por lo que, a lo largo de estas cinco décadas, han sido muchas las teorías que han circulado al respecto.

Y es que, a punto de celebrar su aniversario, ha salido a la luz una entrevista inédita que un usuario ha rescatado de forma casual y en la cual pude escucharse a su director, Stanley Kubrick, explicando el significado que, para él, tenía dicho final.

El astronauta David Bowman yacía en una cama completamente derrotado, envejecido e incapaz de moverse de su cama, la cual se sitúa en una habitación neoclásica francesa… ¿alguien nos lo explica? Levanta su mano y, delante de él, aparece un monolito… y Bowman desaparece, dejando en su lugar a un bebé en una especie de burbuja flotante… que luego aparece flotando en dirección a la Tierra.

Según él, no quería explicar nada del final para no “marcar una hoja de ruta al espectador de lo que debe sentir” y que fuese este el que sacase sus propias conclusiones. ¿Nos hablaba de la trascendencia del ser humano? ¿De la reencarnación? ¿De Dios?

Según se ha revelado en este documental, grabado en 1980 y que nunca llegó a estrenarse, Kubrick se traicionó a sí mismo y acabó por dar su veredicto sobre lo que él pretendía transmitir con ese final y las implicaciones del mismo.

En la grabación, realizada por Junicho Yaoi, se recoge el testimonio del mismísimo Kubrick confesando lo que realmente quería explicar: “Nunca lo quise explicar porque las ideas suenan tontas mientras que, si lo dramatizas, cada uno lo siente de una manera, pero lo intentaré: Bowman es atrapado por entidades divinas, criaturas de energía o inteligencia sin forma y lo colocan en lo que supongo que puede ser un zoológico humano para estudiarlo. Cuando terminan con él, como sucede en tantos mitos, se transforma y es enviado de vuelta a la Tierra, transformado y convertido en una especie de superhombre”, confiesa al fin Kubrick.

También reveló el motivo por el que la habitación estaba decorada de esa forma: “La habitación es una réplica deliberadamente inexacta, lo que sugiere que las entidades tenían alguna idea sobre lo que Bowman podría pensar que es bonito, pero que no estaban del todo seguros. Del mismo modo que los humanos no estamos seguros de qué hacer en los zoológicos con animales”.

Así pues, solo hemos tenido que esperar 50 años para confirmar una de las teorías que la gran mayoría de fans defendían… por lo que ya podemos dormir tranquilxs. ¿No es bonito?

Aquí os dejamos el vídeo con el final:

A vosotrxs, ¿qué os parece esta explicación? ¿Es el final que esperabais? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: El Confidencial, La Vanguardia.

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