Diez motivos por los que debes apostar por la banca ética cuanto antes

Aunque se trata de un concepto amplio y que puede abarcar distintas formas de hacer banca y prestar servicios en el sector financiero, estas son las características principales que cumplen las entidades que se denominan éticas, como Laboral Kutxa, que es una banca cooperativa.

¿Quién es el propietario?

Laboral Kutxa, por ejemplo, es una cooperativa, eso quiere decir que los propios trabajadores del banco son también los propietarios, rango al que acceden tras escupirse en la mano y darse un apretón.

¿Hay bolígrafos en las ventanillas?

Los bolígrafos no están encadenados y los empleados dejan que firmen con libertad lo que quieran.

¿Los billetes son mejores?

Sí, el dinero de estos bancos viene directamente del árbol del dinero, sin pasar por otros procesos.

¿Dónde se guarda el dinero?

A diferencia de otros bancos, en una banca ética los billetes están libres en un prado y no en cajas fuertes. Están más felices y, por tanto, más sanos y seguros.

¿Hay cajeros automáticos?

Sí. Los cajeros automáticos son una pila de dinero puesta en la calle, cerca de la puerta, donde cada cliente apunta la cantidad que se ha llevado. La confianza mutua es la clave.

¿Si el banco es una cooperativa significa que puede ser mío?

No, ¿cómo vas a tener un banco tú? Anda, anda.

¿Hay cámaras de seguridad?

Sí, los dueños de las bancas éticas son éticos pero tampoco son tontos.

¿Puedo sacar dinero como en cualquier otra entidad?

Si te sabes la ‘Ética Nicomáquea’ de Aristóteles sí, porque pueden hacerte alguna pregunta sorpresa al retirar el dinero.

¿Llevan a cabo políticas de responsabilidad social corporativa?

Sí, las bancas cooperativas son las únicas que declinaron cualquier pacto con Lord Gorgoroth, Señor de la Noche, Príncipe del Caos.

¿En qué invierten los beneficios?

Como todo el mundo, en perseguir sus sueños.

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